Diversidad Literaria, S.L. ha sido beneficiaria de una subvención para la contratación estable de personas jóvenes, cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y la Unión Europea, en el marco del Programa para el fomento de la contratación en la Comunidad de Madrid.
Carlos De la Riva Llorens
Tras la huella de mi primera novela, Malum, me sumerjo de nuevo en el oficio de escribir para presentar su continuación: Legatum.
Mi empeño sigue siendo el mismo: transmutar las ideas en latidos literarios y reencontrarme con ese abismo en el estómago que solo se siente al habitar una nueva ficción. Volver a mezclarme con ese mundo maravilloso de escritores, con el firme propósito de convertir el pensamiento en pura emoción; de habitar de nuevo el vértigo y el asombro en esta aventura de fantasía, donde las ideas dejan de ser mías para convertirse en piel y escalofrío en quien las lee.
El rebaño sigue girando en su laberinto, convencido de dominar un mundo que apenas comprende. Yo no soy un dios ni un demonio, aunque a veces me confundan con ambos. Aun así, he tomado decisiones que solo competen a los dioses —o a Dios.
Los humanos necesitan creer. Pero llega un momento en que quieren saber, exigir certezas sobre la vida, la muerte y la frontera que separa ambas cosas, mas ignoran que ese límite no es un lugar. Qué sabe el mar, con su inmensidad, de la luna que lo maneja caprichosamente cada día y noche, desde los albores del tiempo. Es una voluntad: la mía.
Soy Curatorium.
Cumplo pactos ancestrales y sostengo un legado que no consiste solo en heredar, sino en proteger a quienes aún no comprenden los peligros que acechan en su propia existencia. Y cuando el rebaño se acerca demasiado al abismo, soy yo quien decide qué puede salvarse… y qué debe desaparecer.




